En el marco de este Año Jubilar 2025 y los 150 años de la primera expedición misionera, Sor Lupe Erazo, Inspectora de las Hijas de María Auxiliadora en el Ecuador, invita a vivir con alegría el Triduo por la canonización de Sor María Troncatti: Madre, Misionera y Artesana de paz y reconciliación.
Sor María Troncatti nació en Córteno Golgi, Italia, en 1883, y dedicó su vida al servicio de los colonos y del pueblo shuar en el Vicariato Apostólico de Méndez (Ecuador), hasta su muerte en Sucúa el 25 de agosto de 1969. Su vida fue una entrega total: como enfermera, educadora, catequista, mediadora etc., defendió la vida en todas sus formas y sembró entre culturas distintas la paz y la fraternidad.
El Triduo 2025, organizado por la Comisión de Liturgia de la Inspectoría Sagrado Corazón ECU, invita a jóvenes, comunidades IFMA y fieles en general a profundizar en los tres aspectos que marcaron su misión:
• Primer día: Sor María, Madre. Se recuerda su exquisita maternidad, expresada en la acogida de huérfanos y en su incansable defensa de la vida, rescatando a muchos niños del abandono y la muerte.
• Segundo día: Sor María, Misionera. Con fe inquebrantable y confianza absoluta en Dios, recorrió la selva amazónica como enfermera, dentista, farmacéutica, catequista, etc. llevando alivio al cuerpo y esperanza al alma.
• Tercer día: Sor María, Artesana de paz y reconciliación. Con serenidad y firmeza supo mediar conflictos, desarmar la violencia y ofrecer su vida para que shuar y colonos encontraran caminos de paz.
Testimonios de quienes la conocieron, junto con reflexiones y materiales audiovisuales, permitirán acercarse más a esta mujer sencilla y fuerte, que sigue interpelando a la Iglesia de hoy con su ejemplo.
En palabras de la Madre General Chiara Cazzuola: “Sor María Troncatti es un don precioso para la Iglesia y para nuestro Instituto. Su santidad cotidiana, vivida con alegría y radicalidad evangélica, nos impulsa a renovar nuestra entrega al servicio de los jóvenes y de los más pobres.”
En este camino hacia su canonización, el Instituto de las Hijas de María Auxiliadora, la Familia Salesiana y toda la Iglesia agradecen el regalo de su vida y celebran el testimonio de una mujer que, con el rosario en la mano y el botiquín al hombro, supo transformar la selva en un lugar de encuentro con Dios y de fraternidad entre los pueblos.
Ámbito de la Comunicación Social

