
Sucúa (Morona Santiago, Ecuador). En el corazón de la Amazonía ecuatoriana, allí donde la memoria de Santa María Troncatti continúa viva entre las comunidades y la misión, la Inspectoría “Sagrado Corazón” del Ecuador dio inicio oficial a las actividades de la Fiesta Mundial de la Gratitud 2026, con la presencia de Madre Chiara Cazzuola, Superiora General del Instituto de las Hijas de María Auxiliadora.
La jornada del 24 de abril de 2026, vivida en el cantón Sucúa, estuvo marcada por un profundo clima de agradecimiento, en el contexto de la celebración por la santidad de Sor María Troncatti y los cien años de presencia misionera y evangelizadora de las Hijas de María Auxiliadora en el Vicariato Apostólico de Méndez (VAM).
La Eucaristía fue presidida por Mons. Néstor Montesdeoca, SDB, Obispo del Vicariato Apostólico de Méndez, y concelebrada por el P. Ruperto Patiño, párroco; el P. Luciano Bellini, SDB, director de la comunidad salesiana de Macas; y el P. Héctor Cajamarca, sacerdote diocesano. Junto a la Madre Chiara Cazzuola, participaron también Sor Marta Riccioli, Visitadora General; Sor Lupe Erazo, Inspectora del Ecuador; Hijas de María Auxiliadora provenientes de 18 Inspectorías de América; autoridades civiles y eclesiales, comunidades religiosas, jóvenes, devotos de Santa María Troncatti y fieles llegados desde distintas obras del país.
En su homilía, Mons. Montesdeoca invitó a contemplar la conversión de san Pablo como modelo de una vida entregada totalmente al Evangelio. “Dejarlo todo por Jesucristo” —señaló— continúa siendo el horizonte de toda vocación cristiana y misionera. Al mismo tiempo, recordó la centralidad de la Eucaristía como “fuente de vida, semilla de inmortalidad y garantía de resurrección”, exhortando a hacer de ella la fuente permanente del amor y de la vida en Cristo.
Inspirado en el testimonio de Santa María Troncatti, a quien definió como una mujer profundamente eucarística y mariana, animó a los presentes a poner la propia vida, el tiempo y los talentos al servicio del Reino de Dios, especialmente en favor de quienes más necesitan esperanza y cercanía.
Concluida la celebración eucarística, se realizó la bendición simbólica de los espacios donde se construye el futuro Santuario dedicado a Santa María Troncatti. El gesto, sencillo, pero profundamente significativo, fue vivido como un signo de continuidad y proyección de los valoresa fe para las nuevas generaciones, en una tierra que conserva viva la memoria de la “Madrecita buena” de la Amazonía.
La jornada continuó en el Salón del Gobierno Autónomo Descentralizado de Sucúa, donde tuvo lugar una Sesión Solemne en honor al Instituto de las Hijas de María Auxiliadora, representado en la persona de la Madre Chiara Cazzuola.
En este acto, las autoridades civiles expresaron públicamente su reconocimiento a la misión educativa, evangelizadora y social desarrollada por el Instituto de las Hijas de María Auxiliadora en el Ecuador.
La prefectura de Morona Santiago, Mgtr. Tiyua Uyunkar, entregó un reconocimiento al Instituto de las Hijas de María Auxiliadora, en la persona de la Madre Chiara Cazzuola, por los 124 años de incansable labor misionera, educativa y social en el país.
Asimismo, el alcalde del cantón Sucúa, Mgtr. Sebastián Rodríguez, hizo entrega de las llaves de la ciudad y declaró a la Madre Chiara Cazzuola “Ciudadana Honoraria”, como signo de gratitud, cercanía y reconocimiento a la presencia evangelizadora de las Salesianas de Don Bosco en la Amazonía ecuatoriana.
La riqueza cultural de la Amazonía también tuvo un lugar especial durante la jornada. Las expresiones musicales, las danzas y la participación de representantes del pueblo Shuar llenaron el encuentro de identidad y sentido de pertenencia, recordando que el Evangelio encuentra siempre caminos concretos para dialogar con los pueblos y sus culturas.
Al finalizar, la Madre Chiara agradeció el reconocimiento recibido y animó a continuar fortaleciendo la misión compartida, especialmente en favor de los jóvenes y de las comunidades más vulnerables. Sus palabras resonaron como una invitación a seguir caminando juntos, sosteniendo viva la herencia misionera que Santa María Troncatti sembró en la Amazonía ecuatoriana.
Así, desde Sucúa se dio apertura oficial a la Fiesta Mundial de la Gratitud 2026, haciendo visible que la santidad continúa siendo una fuerza capaz de generar esperanza, renovar el ardor misionero y reavivar, con alegría y fidelidad, la vocación a la que cada ser humano ha sido llamado.
Ámbito de la Comunicación Social














