
Quito (Ecuador). Con espíritu de familia y profunda alegría, del 11 al 27 de abril de 2026, la Inspectoría “Sagrado Corazón” del Ecuador recibió la visita de Madre Chiara Cazzuola, Superiora General del Instituto de las Hijas de María Auxiliadora (IFMA).
Su presencia tuvo como finalidad animar la vida y misión de las comunidades, fortalecer la comunión y acompañar de cerca a las hermanas, jóvenes y laicos en el camino compartido del carisma salesiano. Desde su llegada al país, fue acogida con calidez por las Hijas de María Auxiliadora, los Salesianos de Don Bosco, laicos, diversos miembros de la Familia Salesiana y los jóvenes.
Madre Chiara Cazzuola inició su peregrinación por el país en Quito con una celebración eucarística presidida por Mons. Alfredo Espinoza Mateus – SDB, Arzobispo de Quito y Primado del Ecuador. En su recorrido por la Inspectoría, durante los primeros días mantuvo encuentros con las comunidades educativas y espacios de diálogo con las hermanas, especialmente con el Consejo Inspectorial, las Directoras de las comunidades y con el grupo de hermanas jóvenes. En estos momentos, ofreció orientaciones centradas en la vida consagrada, la vida comunitaria, la misión compartida y la necesidad de construir comunidades generativas, capaces de acompañar, discernir e integrar.
Su visita continuó en Cumbayá, donde recorrió presencias significativas como: la casa de reposo FMA, la comunidad del Aspirantado – Postulantado y la casa de espiritualidad, compartiendo con las hermanas y animando su fidelidad vocacional. Posteriormente, participó en el encuentro de la zona norte del país, con las delegaciones de las comunidades educativas y grupos de la Familia Salesiana, fortaleciendo los lazos de comunión y el compromiso con la misión educativa.
En Cuenca, la Madre vivió jornadas intensas de encuentro con dos comunidades educativas, la Familia Salesiana y los jóvenes, destacándose momentos significativos como el encuentro de la zona Austro, la presentación de la obra teatral: “Sor María Troncatti: madre y misionera” y la bendición de un altar en su honor. Asimismo, compartió espacios de diálogo con el Consejo Inspectorial de los Salesianos de Don Bosco y recorrió la Universidad Politécnica Salesiana, valorando el compromiso educativo al servicio de los jóvenes.
En Guayaquil, fue acogida con alegría por las comunidades de la Costa, donde visitó obras educativas, centros juveniles y el Santuario María Auxiliadora de los Salesianos, compartiendo con jóvenes, educadores, agentes de pastoral, algunos Grupos de la Familia Salesiana y los jóvenes que realizan su servicio de Voluntariado en las Comunidades salesianas. Estos encuentros estuvieron marcados por la cercanía, la escucha y un fuerte espíritu de familia.
De retorno a Quito, visitó el Centro Salesiano de Formación Permanente América, donde conoció la propuesta formativa y animó a la comunidad a continuar el servicio en favor de la formación con corazón oratoriano.
Finalmente, su llegada a la Amazonía ecuatoriana abrió un tiempo particularmente significativo, al encontrarse con las raíces misioneras del Instituto en esta tierra marcada por el testimonio de Santa María Troncatti. En este contexto, la Madre Chiara Cazzuola se acercó a los lugares donde la santa vivió, sirvió y entregó su vida como consagrada misionera, especialmente entre los pueblos shuar y colono, compartiendo con intensidad cada uno de estos espacios cargados de historia y valor espiritual. Durante su permanencia, vivió momentos profundos de oración e interiorización personal, elevando sus intenciones por el Santo Padre, la Iglesia, el Instituto y las comunidades. A lo largo de su visita, la Madre Chiara (en su entrevista) dejó un mensaje claro: vivir con alegría la vocación, fortalecer la comunión, renovar el compromiso misionero al servicio de los jóvenes, especialmente los más necesitados y ser ‘artesanos’ de paz desde los propios ambientes de vida.
Ámbito de la Comunicación Social



